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Enlace al post de Paula Sopeña

Cuando estamos en presencia de una persona que se acusa de ser perfeccionista, es frecuente percibir en su actitud un cierto punto de orgullo en serlo. Suele esperar que la lectura de su confesión despierte buenas opiniones en los demás, (… se puede confiar en ella, no dejará las cosas a medias, va a ir a por todas,  hará un buen trabajo, no necesitará supervisión…). Sin embargo buscar la perfección como meta es una vía de agua capaz de hundir grandes barcos.

Solemos confundir afán de superación con perfeccionismo y sin embargo no es lo mismo. En el afán de superación los obstáculos se saltan disfrutando después de la inmensa sensación de haber conseguido salvarlos; en el perfeccionismo los obstáculos se sufren saliendo dolidos del choque que nos está impidiendo llegar al resultado. Por estas y otras reflexiones, hace ya tiempo que no oigo el perfeccionismo como “música celestial” sino como una fuente de insatisfacción.

Vais a disfrutar con el post de Paula Sopeña (www.dreamscoachtrue.com), pues hace reflexiones muy interesantes. La última me ha parecido fabulosa:

“Si has tenido la suerte de crear algo, no te lo quedes, no prives a otros de su disfrute porque al fin y al cabo, la perfección está en los ojos del que mira”.

¡¡Que lo disfrutéis!!

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